Campaña “antipiratería” en las escuelas

Desde el blog del Coordinador de PIRATA para la Sociedad de la Información nos llegan noticias de este vídeo.

La batalla está servida. Los niños aprenden, según el vídeo, que el software bueno es el de pago (es decir, mocosoft y colegas) y es el único que funciona. En lugar de  enseñar  a los niños que los estándares europeos en ofimática (los que tendrán que aplicar cuando se incorporen a la vida laboral) no son precisamente los de los señores que les han patrocinado la campaña, les están lavando el celebro con una sarta de mentirás: El software libre existe, se está enseñando en muchos colegios (en Extremadura, por ejemplo) y no es ilegal. Seguir leyendo

La Atlantida en Cádiz

Como en el último post no quedó muy bien librado el programa de cuatro, Cuarto Milenio, quiero en esta ocasión contar alguna cosa buena del mismo. En el programa de este último domingo se invita, ni más ni menos, que al ex-minitro Manuel Pimentel, que vino a presentar su libro “el librero de la Atlantida”.

Me encantó las cosas que dijo Pimentel sobre la vergüenza histórica que se siente en este país cuando se habla de la Atlantica, que el mismo Platón, primera persona que dejó por escrito su leyenda, la situó un poco más allá de las Torres de Hércules, es decir, en las marismas gaditanas, y nunca nadie ha explotado esa tradición, dejando que incluso otras gentes la hayan llegado a ubicar lejos de nuestro país, cuando, con casi toda probabilidad, la ubicación más correcta según los datos dados por el propio Platón, se encontrase en la costa andaluza.

El tema de la Atlantida se trata en el programa, no solo por la presentación del libro de Pimentel, sino por las investigaciones que una universidad alemana hizo en las las marismas de Doñana a raíz de unas fotografías de un satélite en las que se veían sumergidas estructuras que podrían ser los dos templos que, según Platón, existían en la Atlantida dedicados a Poseidon.

Pero Pimentel no se limitó a hablar de hipótesis más o menos creíbles, sino que dio algunas pistas que, según sus propias palabras, un escritor como es él puede adelantar sin miedo, pues no es un científico que, quizás por miedo a perder su reputación, nunca las expresaría públicamente. Y habló no solo de las pistas de las piedras, como son los restos arqueológicos, sino de las costumbres humanas, que dejan muchas más pistas. Y siguiendo esas costumbres, habló de la palabra Al-Ándalus, que según él y otras fuentes (ver wikipedia, por ejemplo), no está claro su origen y significado, existiendo varias tesis sobre su origen, siendo una de ellas la tesis atlántica, que la que hace derivar de “al-Ándalus” del griego Atlantis o del latín Atlanticum.

Otra pista de estas costumbres humanas relacionadas con la leyenda es la tradición taurina. Parece ser, según Pimentel, que una forma de conseguir honor y fama en la antigüedad era encerrarse en un templo circular dedicado a Poseidón con un toro bravo y enfrentarse a él sin armas, solamente con la inteligencia y una red. Esto relacionaría la tradición taurina andaluza con la existencia, hace 11.000 años, de la Atlantida y sus ritos a Poseidon.

Pimentel no defiende en ningún momento estos hechos como verdades absolutas, pero reconoce que, si en algún momento existió la Atlantida que Platón dio a conocer al mundo, los andaluces tienen la mayor probabilidad de ser sus actuales descendientes, y este hecho debería de servir para que desde España se investigase y se explotase ese mito como algo propio de nuestra cultura. En otros muchos lugares del mundo con muchos menos datos se adjudican orígenes y tradiciones ancestrales que nunca estuvieron documentadas con la precisión de la Atlantida, que, recuerdo una vez más, ni más ni menos que el propio Platón nos la colocó en nuestro país.

Posesión demoniaca o histeria.

Una nueva grabación con mi Mythtv del programa Cuarto Milenio me lleva de nuevo a patalear y a saltar de la silla. Si bien este programa, en mi opinión, cada día se va separando más de lo paranormal y se va decantando, poco a poco, por explicaciones de los sucesos más naturales y correctas, centrándose últimamente más en curiosidades (bien documentadas por otra parte) que en hechos paranormales, algunos de los reportajes e invitados que colocan al final del mismo siguen con explicaciones exotéricas y fantásticas de hechos que ya la ciencia tiene más que trillados y explicados racionalmente. En esta ocasión se ha hablado de la terrible Ouija, la tabla que, usada por manos inexpertas, siempre trae a nuestras casas espíritus malignos.

El reportaje en cuestión trató sobre unas niñas de un pueblecito de Colombia a quienes una pareja de desconocidos con apariencia misteriosa y vestimenta gótica (estos nuevos grupos de jóvenes que se visten y maquillan como si fuesen modernos vampiros) entregó una tabla Ouija para después desaparecer tan misteriosamente como aparecieron en el pueblo. Estas niñas cándidas comenzaron a realizar “sesiones de Ouija” a escondidas, llegando finalmente al típico momento en que en el colegio dan síntomas de estar poseídas, insultando a la profesora, cambiando el tono de voz al hablar y mostrando una gran fuerza física.

Uno de los invitados al debate sobre este asunto fue el psiquiatra del hospital Gregorio Marañon Enrique Gonzalez, hombre prudente que, además de defender que todos los hechos acontecidos a aquellas niñas fueron provocados por una histeria colectiva, aportó gran cantidad de información de como la ciencia, en el trascurso de la historia, ha ido eliminado demonios y curando enfermedades mentales, además de explicar que, si a unas niñas sugestionadas con el demonio, lo primero que se les hace es enfrentarlas a un cura con sotana (como parece ser que así ocurrió en los hechos narrados) que les hecha agua bendita y les grita que saquen fuera al demonio que llevan, lo más probables es que estas niñas empeoren y terminen creyéndose verdaderamente endemoniadas.

Ante estas explicaciones, aderezadas con algún ejemplo de hechos similares que fueron “curados” simplemente ignorando el componente religioso de las posesiones, a uno no le queda nada más que añadir. Los psiquiatras están más que preparados para estos hechos y no ven nada sobrenatural en los mismos.

Pero la rama parapsicológica del programa no se dio por satisfecha con las explicaciones de un profesional de la ciencia, por lo que al debate presentó a un investigador ¿? llamado Santiago Vazquez que no se cansó de repetir una y otra vez que, a pesar de que existen muchos casos de histeria en las supuestas posesiones, hay un número reducido de ellas que son verdad, las cuales son tratadas por la iglesia de manera especial mediante el rito del exorcismo. Las pruebas de la existencia de estas posesiones fueron, además de la implicación de la iglesia, la provocación, por parte del poseído, de fenómenos físicos que nadie, salvo en películas como El exorcista (la que por cierto mencionó como referencia y por, según él, estar basada en un hecho real, cosa que dudo muchísimo) ha visto jamas.

Lo más triste del asunto es que Iker perdió una excelente oportunidad de dejar hablar al psiquiatra que, a mí personalmente, me tenía fascinado con todas las explicaciones y ejemplos curiosos que estaba exponiendo, para dar cabida en el debate al investigador, que se repetía una y otra vez con las mismas fábulas cinematográficas, terminando finalmente la cosa pretendiendo dar la apariencia de un debate entre la ciencia y la investigación parapsicológica (debate al que el psiquiatra, muy inteligentemente, no quiso entrar)

El programa comenzó hablando de criptozoología y de descubrimientos en el mundo natural sorprendentes, con un zoólogo como invitado y que, supongo por lo temprano de la hora, no se movió ni un ápice de los estrictamente científico, pero terminó tratando de equiparar a la ciencia psiquiátrica con los exorcismos, envalentonándose con la tardía hora de emisión, pensando, seguramente, que a esas horas de la madrugada ya solamente les ven los creyentes ¿paranormales? (¡huy!¡perdón!).

La ley de impregnación

Uno de los programas que grabo habitualmente con mi Mythtv es Cuarto Milenio, del canal Cuatro. No es que me apasionen especialmente los supuestos misterios de este mundo, y mucho menos lo paranormal, pero me gusta conocer cuales son los miedos del subconsciente colectivo, que es lo que realmente explotan los programas de este tipo.

Cuarto Milenio en concreto viene desarrollando una línea en la que se pretende solamente dar a conocer hechos misteriosos, para que posteriormente los espectadores lleguen a las conclusiones. Si la selección de los contenidos, la realización de las dramatizaciones y la elección de los tertulianos fuese estrictamente imparcial, puede que este objetivo se lograse; pero no es así. Los hechos “paranormales” narrados suelen presentarse desde el punto de vista del “parapsicólogo” de turno, espécimen que ronda los platós televisivos presumiendo de su total desconocimiento de los principios básicos de la ciencia y de sus profundos conocimientos de todos los mitos y leyendas de la humanidad, a los que siempre se les concede la condición de prueba irrefutable. Además, estos “parapsicólogos” se rodean de artilugios y términos pseudocientíficos con los que pretender convencer a todos de que lo paranormal existe. Uno de estos términos que más me ha llamado la atención, reiterado en todos los programas, e incluso nombrado por el propio Iker el domingo pasado como verdad fundamental, es el de “Ley de impregnación”.

Según esta ley, en todo lugar donde haya ocurrido algún hecho dramático y terrible, como por ejemplo un asesinato, queda una “impregnación” de los sentimientos vividos por la víctima o víctimas, que posteriormente es detectada por los “sensitivos”, personas con un don especial que les permite ver fantasmas, comunicarse con los muertos y otras virguerías por el estilo. Además, el resto de mortales, cuando llega a estos lugares “impregnados”, escucha ruidos, voces, siente “malas vibraciones” y viven un sinfín de experiencias directamente relacionadas con esos miedos milenarios de la humanidad a los que me refería al principio, que hacen que terminen acudiendo a un “especialista” para que de una explicación plausible de estos fenómenos. Si, además, el lugar impregnado se corresponde con un domicilio, estos especialistas tienen la facultad de “limpiarlo” para que los inquilinos puedan volver a disfrutar de una estancia tranquila.

Estos “parapsicólogos”, que estudian los sucesos “paranormales” creen en almas inmortales e inmateriales, en realidades más allá de la física y la química y en energías indetectables por la tecnología actual, como son la telequinesia, la telepatía y los “centros de poder”, además de las mencionadas “impregnaciones”. Pero no dudan en aportar pruebas de estas “otras realidades” cuando las mismas son captadas por cámaras, grabadores de audio o detectores de movimientos; aparatos todos ellos que reflejan una realidad física indiscutible, aunque ellos no sepan comprenderla.

Si los espíritus son las representaciones terrenales del alma ¿cómo pueden ser vistos?¿cómo pueden mover objetos, emitir ruidos o modificar la temperatura ambiente?¿no están más allá de todos estos fenómenos tan mundanos? Cualquier persona hospitalizada, ocupando una fría y funcional habitación de hospital para ser observada, que de repente sufra cambios repentinos en su temperatura corporal, sufra alucinaciones visuales o auditivas, desmayos, etc, es seguro que está padeciendo algún tipo de trastorno físico, posiblemente neurológico. Pero si estos síntomas ocurren en la soledad de un caserón oscuro, en mitad de la noche y en medio de una tormenta, no cabe duda de que son ocasionados por un ser inmaterial, que vive en otra dimensión, pero que no se puede resistir a manipular la nuestra.

Pues que sepáis todos que la “Ley de la impregnación” es uno de los principios fundamentales de esta supuesta ciencia de la parapsicología. Es una pena que solamente puedan detectarla los “sensitivos” y que para ello no necesiten ningún aparato que registre esta impregnación. Pero, claro, en toda ciencia que se precie, la palabra del experto es suficiente, y no hace falta el volver a reproducir los hechos, ¿para qué? ¿es que desconfiáis de su palabra?

Problemas de conexión en los clientes Mythtv

Tras repasar el artículo sobre los clientes de Mythtv de este sitio, me he dado cuenta de que no comenté una cosa muy importante: La base de datos Mysql del servidor está configurada por defecto para prohibir conexiones externas, por lo que, cuando configuremos nuestros clientes, a pesar de introducir correctamente los datos de la IP del servidor, el usuario de la base de datos Mysql y la contraseña, éste no funcionará, quedándose el cliente Mythtv “colgado”.

Para solucionar este problema, simplemente hay que descomentar la opción skip-networking del fichero de configuración del servidor de bases de datos Mysql (/etc/mysql/my.cnf)

Mythtv como cliente

Lo mejor de Mythtv es poder trabajar como servidor y cliente separadamente. De esta manera, podemos tener un ordenador dedicado a la grabación de los programas de televisión y al mantenimiento de las programaciones, y tener en el resto de ordenadores de nuestra red domestica solamente instalado el cliente de Mythtv, para, de esta forma, poder acceder al servidor y ver cuando queramos las grabaciones almacenadas en él, exactamente igual que si tuvíeramos el sistema completo instalado, con la ventaja de usar una sola capturadora de TV. La instalación completa ya la expliqué aquí, por lo que hoy toca contar un poco sobre los servicios extras del servidor.

No solamente podremos ver las grabaciones almacenadas en el servidor remotamente. También podremos ver la televisión, incluso si no tenemos tarjeta capturadora de TV instalada en el ordenador cliente. Para ello, utilizaremos de forma remota la tarjeta del servidor, que siempre la tendrá a disposición de los clientes cuando él no la este utilizando en sus grabaciones. Yo tengo instalada en mi servidor la Hauppauge WinTV Nova T-500, que a pesar de ser una sola tarjeta, trabaja realmente como si fuesen dos, por lo que puedo grabar dos programas a la vez o grabar uno y utilizar la capturadora libre para ver la TV el cliente (o si en un momento dado no se está grabando nada, poder ofrecer la TV en directo a dos clientes a la vez). Evidentemente, siempre podremos conectar más tarjetas a nuestro ordenador, por lo que este servicio puede ser ofrecido a más clientes aún, a al vez que ganamos en capacidad de grabación, pues cada tarjeta extra representa un programa más que podremos grabar a la vez. Pero ahí no acaba todo. Además de ver nuestras grabaciones o la TV remotamente, podremos utilizar Mythtv exactamente igual que si estuviésemos delante del servidor. Podremos añadir o cancelar grabaciones, ver vídeos, música o fotografías, etc.

Por último, nuestro servidor Mythtv puede compartir en red las carpetas recordings, videos y pictures, en las que se guardan las grabaciones, los vídeos que añadimos al sistema y las fotografías, pudiendo de esta manera llegar a toda nuestra red desde un único centro de grabación multimedia. Si a esta posibilidad, le añadimos Mythweb, que permite el control del servidor a través de una aplicación web mantenida por el servidor apache, pues tenemos muchas herramientas para que todos los ordenadores de la red puedan acceder a sus grabaciones, independientemente del sistema operativo que utilicen, ofreciendo un servicio a todos al que podrán acceder con Linux o windows (en mi casa, mi hija solo quiere Windows, porque tiene unas ventanas más bonitas, según ella, en el messenger)

Seguir leyendo

MythWeb. El complemento perfecto para Mythtv

Además de instalar Mythtv, es posible añadir algunas herramientas extra a este maravilloso programa, que nos permitirán hacer cosas aún más alucinantes que las propias que permite el programa. Una de ellas es MythWeb. Con esta herramienta, podremos conectarnos a nuestro servidor Mythtv a través de Internet y podremos ver qué grabaciones tenemos disponibles, descargarlas, realizar nuevas programaciones o mantener la base de música y vídeos remotamente.

Seguir leyendo